ESTRELLA ENAMORADA
Y la luna preguntó
-¿Por qué me amas?
-No sé... -dijo la estrella, el amor es una ciencia inexacta y como tal difícil de entender...
Es un sentimiento que saliendo del fondo del corazón, nos envía un mensaje en forma de pensamiento... ¡Ámale!...
Entonces, cierras los ojos y, ves esa imagen, ese rostro... Y sin más, una luz ilumina nuestra mirada y una sonrisa se apodera de nuestros labios mientras notamos como se eriza nuestra piel.
-Pero... ¿Sabes que pertenezco a la noche?, -dijo la luna
-¡Sí, lo sé!, esa es la parte dolorosa del amor... Saber, que aún viéndote cada noche no eres mía, y que no seré yo quién te abrace al llegar el alba...
¡Pero sabes!, viendo que estás ahí, ya soy feliz...
Y en las noches de luna llena, cuando tus reflejos rocen los míos y brilles con todo tu esplendor... Justo en ese momento, tan plena será mi felicidad y tan puro mi amor por ti, que no me importará compartirte con la noche.
-¡Estrella!, -dijo la luna.
-Gracias por amarme así, aún sabiendo que quizás nunca seré tuya...
Y si alguna nube osa taparte y yo no pudiera verte, llamaré a mi amigo el viento para que sople con fuerza y así, poder contemplar tu brillo toda la noche, y en la distancia, poder amarnos en secreto.